MANTENIMIENTO
En caso que durante una maniobra el toldo no efectúe movimiento alguno, debe avisar a su instalador. |No forzar nunca el toldo! Revisar anualmente los anclajes del toldo. Existen toldos cuya limpieza puede resultar complicada. Tal es el caso de las cubiertas localizadas en ventanas o en terrazas, donde la altura puede resultar un peligro en el caso de que no podamos desmontar estos aparatos. Tendremos que tomar las medidas de seguridad oportunas antes de ponernos manos a la obra. Si disponemos de una carpa en el jardín o tenemos un balancín con cubierta de tela, la limpieza será más fácil puesto que podremos desmontarlos. Un aspecto importante es el mantenimiento de los brazos móviles de los toldos. Las piezas de metal deben limpiarse con algún producto especial ya que la inactividad de los engranajes durante las heladas y el granizo de los meses fríos, puede llegar a atascarlos. La mejor forma de asegurarnos su funcionamiento futuro es engrasar las bisagras y engranajes con aceite o cera. La lluvia es quizá el mayor enemigo de los toldos. Si tenemos los toldos desplegados y comienza a llover, es mejor recogerlo antes de que el agua lo empape. Los sistemas de inclinación con los que se planifica la instalación de los toldos, calcula una pendiente lo suficiente efectiva como para que el agua escurra, pero no podremos evitar que la tela de la cubierta se moje. En cuanto cese la lluvia, desplegaremos el toldo otra vez para que se seque: guardarlo mojado lo estropearía
LIMPIEZA
Desempolvar al máximo el toldo, completamente seco (aspiradora, cepillado o sacudida) Limpiar con agua tibia y utilizar un cepillo no agresivo, con una mezcla de agua y jabón neutro. El impacto del sol de justicia veraniego afecta al color del toldo. Los colores de las cubiertas irán perdiendo viveza a medida que pasen los años puesto que los rayos solares irán 'comiéndose' el tono. En algunas tintorerías están especializados en teñir cubiertas de lona con el objeto de devolverlas el aspecto que tenían al principio de su instalación. Esta solución sólo es válida con toldos desmontables, sino tendremos que conformarnos con acondicionarlos lo mejor posibl00e. La propia degradación del medio ambiente a causa de sustancias perjudiciales como el humo y el aire contaminado, harán que nuestras cubiertas adquieran suciedad. Estas manchas unidas a las propias sustancias de la lluvia, impresionan la tela del toldo. Una vez que el toldo esté completamente seco, tendremos que emplear un aspirador para eliminar la suciedad sólida acumulada. Para eliminar las manchas necesitarás un cepillo de cerdas suaves o una esponja, agua fría y una pequeña cantidad de detergente o jabón neutro. Tendrás que aplicarlo directamente sobre las mismas pero con cuidado de no dañar la lona al frotarla con demasiada fuerza. Si existen manchas resistentes, se recomienda añadir al agua un par de gotas de amoniaco. Si quieres preservar la intensidad de los colores, recuerda que a la hora de aclarar el jabón, tendrás que añadir al agua unas gotas de vinagre.
Dejar secar con el toldo extendido.
EXCLUSIONES
Daños ocasionados por rozaduras sobre cualquier superficie.
Defectos ocasionados por una manipulación incorrecta de personas ajenas a nuestra empresa.
Decoloración de la lona producida por la exposición solar.
Daños ocasionados por fenómenos atmosféricos (vientos, tormentas, pedrisco, etc.)
Averías en motores y automatismos ocasionadas por causas ajenas al normal funcionamiento (exceso de tensión eléctrica, rayos, interferencia de frecuencia, etc.)